Seigneur, que tant de mers me séparent de vous ?
Que le jour recommence et que le jour finisse,
Sans que jamais Titus puisse voir Bérénice "
Jean Racine
porque me viene esta parte de esta obra de teatro una y otra vez, seguro lo sabre alguna vez.
que es una oda al amor tragico,
semana muy larga, nueva vida, viaje perfecto, muchos comienzos,
aterrizaje en medio de la tormenta.
No hay nada más perfecto que un aterrizaje en medio de la tormenta! Lo trágico tiene su encanto sutil también, mi querido Fre. Cuántos conozco que son harto felices viviendo amores bien sufrientes!! Los hace sentir más vivos que nunca. (Por qué no?)
ResponderEliminarLa vitesse con su movimiento constante nos hace felices, también. Y es nuestra única posibilidad de serlo, de hecho. Nuestra naturaleza y nuestro destino. No nos da el piné para ser el motor inmóvil, Fre, así que... a disfrutarlo todo mientras podamos, inclusive -pero qué loco!- las penas de amor que dan origen a la mejor literatura. Cariños y ojalá que el tiempo aclare de vez en cuando, para equilibrar los tantos.